Hola a tod@s...!!!

Bienvenidos/as a este blog que intenta ser un punto de encuentro de todos aquellos viajeros que, de manera anónima, recorren el mundo. Viajeros que no van a la televisión o a la radio a contar sus peripecias, viajaros a los que no se les subvencionan los viajes; en definitiva, gente que dentro de sus posibilidades realiza viajes mucho más meritorios. Por ello, este blog se abre a la participación de cualquier persona que desee compartir sus experiencias. Podéis comentar los viajes de los viajeros o me podéis enviar los vuestros aquí. (Si a alguien no le funciona este enlace que deje un comentario ya que he borrado mi dirección por motivo del spam)

Saludos!

domingo 11 de octubre de 2009

¿Qué es Las Vegas?

¿Qué es Las Vegas? ¿La ciudad del pecado?, ¿la ciudad del vicio y del juego?


Es mucho más que todo ello, es un gran parque temático del ocio para adultos, donde los hoteles son las atracciones y que abre 24 horas. Las Vegas vive del turismo, y el “Strip” es uno de los lugares más impresionantes en la faz de la tierra que, para hacernos a la idea de lo grandioso que es, hay que visitarlo.

Más allá de las películas que todos hemos visto ambientadas en esta ciudad, pasear por “Las Vegas Boulevard” es una de esas experiencias que no se pueden explicar y que hay que vivirla.
Los hoteles son las principales atracciones de Las Vegas porque son gigantescas construcciones donde existe un sinfín de actividades que realizar. No hace falta mencionar que cada hotel tiene su propio casino ambientado en una temática concreta; pero, además, también tienen centros comerciales, montañas rusas y todo tipo de atracciones, decenas de restaurantes, discotecas, pubs, salas de congresos, espectáculos, conciertos, etc. Me atrevería a decir que las habitaciones son lo menos importante de los hoteles.



En Las Vegas es posible encontrarse con una Torre Eiffel, una reproducción de los rascacielos de Nueva York o una reproducción de la Plaza de San Marcos y de las calles de Venecia. Como se puede ver, Las Vegas es más que casinos y juego. De hecho, tan sólo un 20% de los turistas que acuden a Las Vegas tienen como motivación principal del viaje jugar en los casinos; no obstante, finalmente, todos acabamos cayendo.

Y es que los casinos son una parte divertida de la experiencia turística en Las Vegas, donde haciéndolo con cabeza, puede resultar muy divertido y, en algunos casos, rentable. Pero me gustaría enfatizar que hay muchas más cosas que hacer en esta ciudad, como ver al menos 3 espectáculos diferentes del circo del sol, varios espectáculos permanentes de artistas como Celine Dion o Tom Jones, algunos de los mejores combates de boxeo del mundo, espectáculos al aire libre, degustar todo tipo de comidas, visitar los propios hoteles, disfrutar de las piscinas tematizadas de éstos, visitar los casinos más antiguos y auténticos de la ciudad y, por qué no, sentirse parte de una película de Hollywood jugando al Blackjack.



Tal y como decía en el inicio de este post, los Hoteles de Las Vegas, con todo lo que albergan incluidos los casinos, se convierten en las principales atracciones de la ciudad. Por ello, en breve realizaré un post donde hablaré sobre algunos de éstos hoteles y las cosas que se puede hacer en ellos.


domingo 4 de octubre de 2009

LAS VEGAS, 24h. DE DIVERSIÓN


Post cortesía de Bea*!

Después de muchos años queriendo conocer “sin city”, o la ciudad del pecado, este año al fin pude cumplir uno de mis sueños. Estados Unidos es un país que a mí personalmente me llama mucho la atención, después de haber visitado ciudades como Nueva York o Washington, tenía ganas de conocer otra de las ciudades por excelencia de este país.

Nos organizamos un tour por Estados Unidos, de 12 días de duración, en los que visitamos Las Vegas, El Gran Cañón del Colorado y Nueva York.

En las Vegas estuvimos un total de 4 días, de los cuales día y medio lo invertimos en viajar hasta el Gran Cañón, visitarlo y volver, un total de 540 millas, varias de ellas conducidas a través de la famosísima “Route 66”, viaje del cual os hablaremos en otro post.

En este post quiero hablaros de lo que tiene Las Vegas, las cosas que la hacen una ciudad especial donde las haya y sobre todo razones para visitarla, al menos, una vez en la vida.

No cabe duda que es una ciudad que basa su subsistencia y su bienestar en el juego, el vicio y la fiesta, pero también tiene muchas más cosas, espectáculos, hoteles que quitan el hipo, atracciones y sobre todo, está situada en un sitio único que hace que muchos de los lugares más importantes de Estados Unidos estén a un paso como, por ejemplo, el Death Valley, el Lake Mead y la Hoover Dam, Monument Valley, el Grand Canyon o Los Ángeles.


Lo primero que llama la atención del viajero cuando aterriza en Las Vegas es su propio aeropuerto. Podríamos decir que es un casino-aeropuerto, todo lleno de maquinas tragaperras allá por donde vas. Incluso en la sala donde se recogen las maletas hay máquinas de este tipo. Es una buena forma de hacernos una idea de lo que nos vamos a encontrar. El aeropuerto está a las afueras de la ciudad, pero ala vez lo suficientemente cerca de ella. El transporte público de la ciudad es pésimo, por lo que decidimos que la mejor opción para llegar hasta nuestro Motel era coger un taxi. Como dije antes en las Vegas estuvimos un total de 4 días con sus 4 noches. Para las 2 primeras noches escogimos un Motel (Rodeway Inn Convention Center) en pleno centro de la ciudad, muy barato, unos 18$ por noche y persona, pero muy limpio, con acceso a Internet, piscina y desayuno incluido en el precio. La tercera noche la pasamos en el Gran Cañón y la última noche en Las Vegas quisimos que fuera memorable. Por lo tanto nos cogimos una habitación en el Hotel New York New York, que para los que no los conozcáis es una reproducción de la ciudad, tanto exterior como interiormente y cuenta con una montaña rusa que recorre todo el hotel. Os podéis imaginar qué fue lo primero que hicimos cuando llegamos al hotel, ¿no? Efectivamente, subirnos a la montaña rusa.

Bueno dejando el tema de los hoteles aparte, me gustaría hablaros de los Casinos. En cada hotel hay uno y en la parte central del Strip, así como en el Fremont District hay muchos casinos también. Fremont está al norte de la ciudad y podríamos decir que es donde se fundó la ciudad… allí podemos encontrar los primeros casinos de Las Vegas, incluyendo el Golden Gate, que fue el primero de todos. Es un casino muy antiguo, con una decoración que nada tiene que ver con los casinos más modernos, pero tiene un ambiente muy especial, al más puro estilo Las Vegas. Fremont St está cubierta por un tejado de luces, que se enciende a partir de las 7 de la tarde donde se proyecta un espectáculo de luces único en el mundo. Como he dicho antes el transporte público de Las Vegas es pésimo por lo que os recomendamos llegar hasta allí en taxi, ya que está bastante lejos de los hoteles del Strip.




El Strip es el nombre con el que todos denominan a la calle principal de la ciudad, Las Vegas Boulevard. Allí encontraremos uno detrás de otro, todos los Hoteles-Casinos más importantes de la ciudad. El edificio más alto de todos, y situado más al norte del Strip es el Stratosphere, un hotel casino de 350 metros de altura. Cuenta con dos observatorios, un restaurante giratorio y tres atracciones: Big Shot, Insanity-The-Ride y Xscream. El Big Shot es la lanzadera más alta del mundo, situada a 329 metros de altura y si queréis saber qué se siente, no tenéis más que preguntar al creador de este blog ;). Las vistas desde los miradores del Stratosphere, sobre todo desde el mirador exterior son impresionantes, mucho más impresionantes que las vistas que he podido admirar desde el Empire State o desde el Top of The Rock. Las Vegas vista desde lo alto es si cabe aún más fascinante. Respecto al casino del Stratosphere, deciros no nos gustó mucho, nos pareció un poco “pijo”, además de que tardaban mucho en servirnos y parecía un poco solitario.


Casinos hay para todos los tipos, desde los más glamourosos como el del Bellagio o el del Paris, pasando por los más modernos como el Venetian o el New York New York, hasta los más clásicos como el Caesar´s Palace, el Riviera o el Sahara. Este último fue nuestro casino favorito, el ambiente era increíble y en este casino fue donde comenzaron nuestras partidas al Blackjack. Ya desde el avión íbamos practicando este conocido juego de cartas y fue en este casino donde comenzamos a desarrollar toda nuestra destreza. He de decir que a mis tres compañeros de viaje se les dio muy bien este juego y que yo fui la única que perdió dinero en los casinos. Cosas del azar.


Si lo que buscáis son días de relax en vez de diversión os recomiendo un hotel: el Mandalay Bay. Es el último hotel al sur del Strip, hotelazo diría yo, con unas piscinas que simulan las playas de Tahití. Una auténtica pasada de hotel. Otro hotel que también dicen que está muy bien es el Hard Rock, en el que cada viernes se organizan fiestas “piscineras”, con actuaciones en directo, etc. Lo único malo de este hotel, que está fuera del Strip. En realidad todos los grandes hoteles tienen piscina, hasta nuestro modesto Motel tenía, y la verdad que se agradece ya que el calor en Las Vegas es asfixiante.


Las Vegas es una ciudad que nunca duerme, abierta 24h. y con gente jugando en los casinos a cualquier hora del día. Es una ciudad llena de clubs, bares, espectáculos, discotecas y clubs de striptease, por lo que la oferta es muy amplia y para todos los públicos. En nuestro Hotel estaba el Bar Coyote y en el Hotel de enfrente, el MGM Grand se encontraba Studio 54. Nosotros optamos por ir a esta discoteca una de las noches y la verdad es que nos gustó mucho. Además de discotecas y pubs hay un innumerable número de espectáculos, tanto de pago, como los del “Cirque Du Soleil”, “The Rêve”, hasta espectáculos gratuitos como las fuentes del Bellagio o el espectáculo pirata del Treasure´s Island.


Para los que os guste ir de compras está el Fashion Show Mall y el Caesar´s Shops @ the Caesar´s. El primero de ellos es uno de los Centros Comerciales más grandes del mundo. Y es que en Las Vegas todo es a lo grande.

Otro post de opinión sobre Las Vegas (pinchar aquí).

domingo 20 de septiembre de 2009

ZAGREB

Estando unos días en Liubliana (Eslovenia) de vacaciones, aprovechando su cercanía a otras capitales, decidimos acercarnos a Zagreb ya que se encuentra a tan sólo 148 km. A pesar de que por carretera se puede llegar en dos horas, por comodidad decidimos tomar el tren. Un tren que tarda unas 3 horas, se coge en la estación central de Liubliana y te deja en pleno centro de Zagreb; a través de unos impresionantes valles que hacen el viaje más llevadero.


Una vez se llega a la frontera de Croacia y se pasan los pertinentes controles de pasaporte, en diez minutos se alcanza la capital croata. La estación central desemboca en la plaza Trg Kalja Tomislava, en pleno centro de la ciudad. Una gran plaza ajardinada rodeada de impresionantes edificios barrocos y neoclásicos, entre los que destaca el pabellón del arte, que no tenía nada que ver con lo que me esperaba de Zagreb. De hecho, no me tenía ni idea de lo que me iba a encontrar en esta ciudad, pero lo que veía me gustaba mucho.

Una plaza bastante larga que nos llevará a la zona comercial de la ciudad, más concretamente a la plaza Trg Ban Josip Jelacic, donde se encuentra la estatua de un personaje que recibe el mismo nombre. En Croacia Josip Jelacic es considerado un héroe nacional, motivo por el cual durante la ocupación Yugoslava esta estatua se quitó de la plaza.



Justo encima de este lugar esta la zona antigua de la ciudad, también conocida como Kapol, donde se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Entre ellos, cabe destacar la imponente Catedral de Zagreb o la pintoresca iglesia de San Marcos, más conocida por el tejado decorado con tejas de colores formando los escudos de las diferentes regiones de Croacia.


Kapol es una zona muy agradable para pasear que conserva cierta esencia medieval en sus puertas o edificios, como la torre Lotrščak que data del siglo XIII y servía como punto de defensa de la puerta sur que daba acceso a la ciudad amurallada. En el siglo XIX se añadió una última planta con un cañón, que servía y sirve para tocar las 12 del mediodía y, además, permitía sincronizar los relojes de las iglesias de la ciudad.


Desde esta torre se puede disfrutar de una maravillosa vista de toda la ciudad, ya que como gran parte de las ciudades medievales, ésta se encuentra en un alto.

Otra manera de acceder a Kapol, desde la parte comercial de la ciudad, es mediante un pequeño funicular que se encuentra cerca de la Plaza Tgr Ban Josip Jelacic, en la calle Tomic que desemboca a la avenida comercial (calle Illica). Este funicular, como ya decía, es muy pequeño y además el recorrido que realiza es de los más cortos del mundo.


Zagreb es una ciudad muy bonita, auténtica, cosmopolita, señorial, con muchos restaurantes, bares, tiendas y mucho ambiente donde el idioma no es problema, ya que sus habitantes son muy amables y no tendrán ningún problema en hacerse entender. Nosotros comimos en un restaurante que se llamaba Stari Fijaker, nos trataron muy bien y comimos mejor. Era un restaurante bueno, algo caro para lo que es Croacia pero al cambio, para la calidad y el lugar, muy bien de precio. Se encuentra en la calle Mesnička 6, en una perpendicular a la calle Illica.

martes 8 de septiembre de 2009

LIUBLIANA, LA JOYA DE LOS ALPES



Liubliana, o en esloveno Ljubljana, es una de esas ciudades que no destacan y que, además, se encuentra fuera de los grandes circuitos turísticos. Sin embargo, Liubliana es el tipo de ciudad auténtica, especial, que una vez la has visitado no te arrepientes de haber tomado esa decisión.

Haciendo frontera con Italia, Hungría y Austria por el norte, y Croacia por el Sur, esta situación privilegiada hace del país un enclave estratégico con un sinfín de visitas y excursiones para realizar por los alrededores: 150 Km. Zagreb, 250 Km. a Venecia, 80 Km. a Bled y Vintgar Gorge, etc., aunque de momento nos centraremos en su capital, Liubliana.


A pesar de haber formado parte de la antigua Yugoslavia, cuando visitas Liubliana tienes la sensación, tanto por la arquitectura como por los rasgos de sus habitantes, de encontrarte en alguna ciudad de Centroeuropa. De hecho, esta ciudad también es conocida como la "pequeña Praga", ya que ambas ciudades presentan ciertas similitudes como, por ejemplo, un castillo sobre una montaña que vigila la ciudad, un tipo de arquitectura barroca, el río, los puentes... lo que pasa que, en el caso de la capital eslovena, con mucha menos gente y sin tantas ansias de sacarte hasta el último euro que lleves.



Ya que hemos mencionado el castillo, comenzaré diciendo que es un bonito lugar para disfrutar de las vistas de la ciudad, ya que como fortaleza y museo, pues deja bastante que desear. Al castillo se puede acceder bien a pie, bien mediante un moderno funicular que se toma cerca de la plaza del mercado, junto al puente de los dragones, uno de los más populares de la ciudad. Los dragones son el símbolo de la Liubliana, y cuenta la leyenda que cuando alguna mujer virgen lo cruza, estas criaturas comienzan a batir sus alas (las monjas no se atreven a cruzarlo). Imagino que, entonces, las monjas preferirán utilizar el popular puente triple que construyó Joze Plecnik, que conecta la ciudad más "moderna" con el casco antiguo cruzando el río Liublanica.


El caso antiguo es muy bonito, con muchas iglesias barrocas como, por ejemplo, la catedral de San Nicolás o la iglesia de la Anunciación, calles empedradas y casas que han conversado la esencia de la ciudad antigua. Todo ello acompañado de una multitud de restaurantes, comercios y bares de comida local que hacen muy agradable pasear por esta zona. De vuelta al puente triple de Plecnik cruzando, en este caso, a la ciudad más "moderna" nos encontramos con la plaza Preseren, donde se encuentra una estatua de este poeta esloveno que es un importante símbolo de identidad nacional eslovena.


Me refiero a esta zona de la ciudad como "moderna" aunque no creo que sea el término más adecuado, ya que es posible encontrar un rico patrimonio, de estilo barroco, legado del imperio Austrohúngaro (lo cual no es exactamente moderno pero a efectos de este artículo servirá para diferenciar las dos zonas de la ciudad). En este sentido, alejándonos un poco del casco antiguo (Liubliana es una ciudad con menos de 300.000 y todas sus distancias se pueden realizar a pie) merece la pena visitar los aledaños de la calle Presernova Cesta, una bonita parte de la ciudad con palacios y bellos edificios barrocos que nos trasladarán a otra ciudad totalmente diferente a la que hemos visitado. Y es que gran parte de la riqueza de Liubliana reside en las influencias que aún se preservan de otras épocas de la ciudad, como cuando formaba parte de la antigua Yugoslavia.


Yo, personalmente, me encuentro bastante interesado en las reminiscencias, en forma de patrimonio arquitectónico, de los regimenes comunistas. En este sentido, Liubliana cuenta con algunos interesantes edificios que, desde mi punto de vista, se pueden atribuir a este tipo de "arte". No muy lejos de Presernova Cesta, la calle Subiceva Cesta alberga el parlamento de Eslovenia, de tipo rectangular con una impresionante portada decorada con esculturas; y, justo en frente, una plaza con algunas estatuas con motivos bélicos y un par de modernos edificios, modestos rascacielos, que chocan un poco con el tipo de edificaciones de la ciudad. De retorno al centro histórico aún tenemos que cruzar por la avenida Slovenska Cesta, la parte más comercial de la ciudad, donde se encuentra otro de los edificios más carismáticos de Liubliana, de marcados trazos comunistas: el Neboticnik o el rascacielos.


Todo este recorrido que acabamos de realizar a través de estas palabras también se puede hacer en bicicleta, ya que existen diversos puntos en la ciudad donde se alquilan por un precio más que razonable (ni dos euros la hora). No obstante, la visita no acaba aquí ya que hay más cosas por hacer. Otro de los aspectos que me llamó la atención fue la gran cantidad de edificios modernistas y de Arte Decó que existen en la ciudad. A escasos metros de la plaza Preseren, en la calle Miklosiceva Cesta se encuentra un bello edificio modernista que a mi, personalmente, me llamo mucho la atención. Si continuamos esta calle llegaremos a una plaza que cruza con la calle Tavcarjeva Ulica donde también hay más edificios, en este caso, de estilo Art Decó.


Si hace buen tiempo, después de pasear por la ciudad, es muy recomendable tomar algo en alguno de los múltiples bares que se encuentran a las orillas del río Liublianica. Restaurantes, bares de cocktails, cervecerías y un largo etcétera de lugares donde poder disfrutar de la cerveza local "Lasko Pivo", una de las más ricas que he tenido la oportunidad de beber. Choca con el estereotipo que tenemos de las ciudad europeas ver tanto ambiente en las terrazas de los bares incluso por la noche.

Para finalizar, en cuanto al alojamiento, nosotros utilizamos el Zeppelin Hostel (www.zeppelinhostel.com) en la calle Slovenska Cesta 47 que, además, lo lleva un chico catalán. Es un lugar muy limpio, muy bien de precio, con habitaciones compartidas donde hay buen ambiente. El desayuno está incluido y hay algunos ordenadores con conexión a Internet. Esta en pleno centro, en una zona muy concurrida y segura, por lo que es muy recomendable para aquellos que os guste viajar de hostal. También hay que mencionar el hostal Celica, una antigua prisión que ha sido convertida en albergue bastante popular y en atractivo turístico.

Link para información de Bled.

lunes 29 de junio de 2009

Chernobil: ¿Turismo nuclear?

Como comentaba en el artículo que recientemente escribí sobre turismo en lugares abandonados, los turistas demandan, cada vez más, visitar lugares diferentes, curiosos o peculiares con el objetivo de disfrutar de "nuevas" experiencias.

Los motivos que llevan a los turistas a visitar estos lugares son de lo más variopinto como, por ejemplo, ser uno de los pocos visitantes que han estado en un sitio, morbo, visitar lugares "mediáticos", únicos, de repercusión internacional, etc.

En el artículo sobre turismo en lugares abandonados comentaba que ya había empresas que organizaban visitas a estos peculiares enclaves. Justo hoy, en el periódico, he encontrado la siguiente información:


Por unos 450 € se organizan visitas a la ciudad fantasma y antigua central nuclear de Chernobil, ofreciendo incluso la posibilidad de visitar el área más restringida de la misma. Según cuenta la empresa organizadora, no hay peligro para la salud en una visita de un par de días...

No quiero entrar a valorar si están bien o mal las excursiones de este tipo, no en vano, Chernobil, además de ser un lugar abandonado, es un enclave donde murieron miles de personas y supone un gran punto negro en la historia.

Que sea visitable o no.... quien sabe si en el futuro se convertirá en uno de los principales atractivos turísticos de Ucrania. No obstante, la clave del éxito dependerá de la gestión turística de este lugar y de la visión moral de la misma, ya que existen experiencias similares que mediante una gestión adecuada y respetuosa, como es el caso del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, se ha conseguido convertir lugares de dudosa reputación en atractivos turísticos de primer orden.