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domingo, 26 de abril de 2009

REFLEXIÓN SOBRE VENECIA


El excepcional patrimonio cultural y artístico que atesora esta ciudad, además de la peculiaridad de encontrarse erigida sobre islas conectadas por puentes, hace de Venecia un atractivo turístico único en el mundo entero, cuya singularidad atrae a miles de turistas que cada día fluyen entre las calles, plazas y callejuelas de la urbe.


Horas de turistas que como Orcos intentan disfrutar, o eso parece, de este magnifico conjunto monumental. La verdad que servidor, como freaky del arte e historia, me encontraba en la "obligación" de disfrutar de tal espectáculo de estilos artísticos y legado cultural, todo ello latente en cada una de sus calles, plazas, iglesias, canales, puentes, etc. En muchos casos, parece una obligación del "turista medio" visitar Venecia, montarse en una góndola y pagar 12 euros por un café en la plaza de San Marcos. Es una de esas ciudades de obligada visita para los turistas de larga distancia, sobre todo Japoneses, Norteamericanos y Chinos, todos ellos de gran poder adquisitivo, que se encuentran de ruta por el viejo continente.No obstante, no me extraña que esta ciudad no entusiasme, e incluso decepcione, a muchos visitantes que se encuentran con una ciudad masificada que lucha por preservar cierta esencia de autenticidad.


Venecia fue una ciudad que hasta el siglo XV controló, junto con otros grandes puertos del mediterráneo, el comercio marítimo, sobre todo, con los reinos cristianos en oriente, hasta que éstos fueron reconquistados por los turcos. Fue una de las regiones más ricas de Europa, lo cual se pone de manifiesto en el excepcional patrimonio artístico que la atesora, destacando sus edificios en estilo bizantino, gótico y renacentista. Una vez que España (ya con los reyes católicos) descubrió América, el comercio marítimo se comenzó a desviar a estos territorios, con la consiguiente pérdida de hegemonía veneciana.


El poder de Venecia, sobre todo en la época medieval, quedó latente en la cuarta cruzada donde los venecianos jugaron un papel importante y, además, esta empresa nunca llegó a su destino, sino que varió su rumbo y finalizó con en el saqueo de Constantinopla (Estambul) al imperio Bizantino. Restos de este saqueo se pueden apreciar en la Basílica de San Marcos, como los caballos que vigilan la entrada principal (son copias, los verdaderos se encuentran en su interior), o el retablo de oro que se encuentra en su altar. Sobre esta Basílica, joya del estilo Bizantino, hablaré en un artículo aparte, ya que no quiero alargar mucho esta reflexión sobre Venecia.


Por lo tanto, nos encontramos con una ciudad que a lo largo de la historia a atraído a gente con dinero y ha creado una "industria" turística de alto nivel para satisfacer las necesidades de este estrato social. El resto de mortales que visitamos Venecia, intuyo que más 60%, no pernoctamos en las islas, sino que forma parte de una visita más de un circuito, itinerario o simplemente el alojamiento se sitúa en tierra firme.


Venecia, como ya decía antes, es única en el mundo, por lo que la gente va a visitarla de una manera cautiva, ya que como seres humanos que somos, tenemos ciertas necesidades de alimentación, hidratación o, simplemente, ir al baño. Cautivos por que los precios son abusivos y, además, debido a sus características naturales, las islas se encuentran alejadas de niveles de vida más asequibles, conectadas por barco, tren o autobús. De esta manera, todos los que visitamos Venecia tenemos que pasar por el aro y pagar 1,50€ por ir al baño, o los más masocas y osados, 12€ por un café en la plaza de San Marcos. En resumen, desde mi punto de vista, merece la pena la visita que, sin lugar a dudas, queda deslucida por los rebaños de turistas con espíritu consumista que vagan por las calles y se cuelgan en la solapa el parche de otra ciudad más visitada. No obstante, en mi balanza particular, pesa más el patrimonio artístico y cultural que el resto de elementos negativos que, aunque se intenten obviar, se dan cita en las islas.

Leer Venecia Artística

1 comentario:

*Bea!* dijo...

Pues yo tengo ganas de ir que quieres que te diga. Habrá que ir en una época del año en la que no haya tanto turista, no? Es normal que hubiera tanta gente teniendo en cuenta la fecha en la que fuisteis. Aún con turistas y sin ellos a mí me gustaría visitarlo!!